Les falta voz feminista a las mujeres con discapacidad

Me siento en la obligación de iniciar este escrito con una frase que funciona incluso como declaración de principios: no soy mujer. Parece absurdo y un poco tonto que haga una afirmación (en forma de negación) como ésta, pero resulta importante porque la conversación que se presenta a continuación trata temas desde una perspectiva femenina y de género, tema que vivo con cierta proximidad pero nunca completa cercanía. En otras palabras, se necesita ser mujer para entender lo que vive una mujer.

Explico. En esta ocasión la entrevista se realiza a Transversal, una organización de reciente creación que busca cambiar la interpretación social de lo que se entiende por discapacidad. Uno de los enfoques con el que pretende hacer esto es el de la perspectiva de género, pues se trata de una organización encabezada por dos mujeres. No está de más mencionar que el ser mujer no garantiza un pensamiento feminista y mucho menos con perspectiva de género, pero no es momento de teorizar sino de concretar.

Me reúno con Alejandra Donají, coordinadora de Transversal, y Mariana Díaz, coordinadora de desarrollo institucional de la misma organización. La conversación se realiza en la Biblioteca Vasconcelos y, entre libros de ayer y hoy, comenzamos a hablar sobre el papel de las mujeres con y sin discapacidad ante esta condición de vida y cómo una perspectiva de género puede contribuir a la transformación social, pero sobre todo al empoderamiento de las personas en situación de discapacidad.

Es importante comenzar resaltando que el artículo 6 de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad está dedicado en su totalidad a las mujeres con discapacidad, señalando que ellas viven múltiples formas de discriminación que conviven con su género. En este apartado se dan recomendaciones concretas para que el Estado firmante, en este caso México, garantice su pleno ejercicio de derechos. Lo anterior demuestra que el tema no sólo es relevante para esta conversación, es fundamental para el entendimiento de la cultura de la discapacidad.

Mariana lo explica con más detalle al mencionar que “el enfoque de perspectiva de género va íntimamente ligado con el de discapacidad, entonces necesariamente para atender cualquier ley, política pública, etc., tienes que ver las cuestiones de manera diferente con perspectiva de género porque no es lo mismo cómo vive una mujer con discapacidad la discapacidad que como la vive un hombre”.

Todo Incluido: ¿Cuáles son las problemáticas de las mujeres con discapacidad que urge hacer visibles?

Transversal: ¡Todas! Es que son tan cotidianas y tan invisibilizadas que no nos damos cuenta, por ejemplo cuestiones super sencillas como accesibilidad: si el lugar médico al que las mujeres van a hacerse un estudio ginecológico no es accesible, pues se les está negando el derecho a la salud o cuestiones mucho más complejas como esterilizaciones forzadas (que vemos esa problemática muchísimo) a mujeres con discapacidad, es decir esterilizaciones sin su consentimiento, sobre todo vemos mucho la problemática en discapacidad intelectual.

TI: Podríamos añadir también la parte estética ¿no?

T: Totalmente de acuerdo, porque las mujeres con discapacidad viven discriminación múltiple. Esto tiene que ver con los estereotipos generados respecto de las mujeres por el patriarcado y los temas de discapacidad. Por ejemplo este estándar de, entre comillas, perfección del cuerpo pues a veces las mujeres con discapacidad no lo reúnen. O sea esta idea social preconcebida obviamente genera discriminación, estigmatización, etc.; a las mujeres con discapacidad se les educa desde muy pequeñas a que seguramente no se van a casar, no van a tener hijos, no son aptas para ser madres, etc.

La discriminación múltiple, tal y como la señalan las responsables de Transversal, es una preocupación internacional. Así quedó claro en la reciente Conferencia de las Naciones Unidas en la que se conmemoró el décimo aniversario de la Convención y en las recomendaciones que emitió el Comité del mismo organismo a nuestro país, en el que se documentan casos de esterilizaciones forzadas y privación ilegal de la libertad a mujeres con discapacidad. Algo pasa en el Estado mexicano que no se toman en cuenta estas recomendaciones y Transversal cree saber la razón.

TI: ¿Marca alguna diferencia el ser un proyecto encabezado por mujeres?

T: Ser mujer siempre pasa a un segundo plano, porque lo que está en primer lugar es ser “persona” con discapacidad y creemos que para tener una atención integral se debe atender transversalmente el tema de discapacidad aunado con género y esto no lo vemos reflejado en leyes y políticas públicas, se ven como temas aislados, pero se tendrían que ver en conjunto.

TI: ¿Cómo podría verse en conjunto?

T: Tomando en cuenta que nosotras vemos la discapacidad como una desigualdad, no sólo afecta género sino otras barreras, otras interseccionalidades como por ejemplo la edad. Verlo de manera integral sin duda es todo un reto, pero es lo que se necesita para poder identificar cómo está ese nivel de desigualdad, cómo está impactando realmente en la vida de las personas. También esto tiene que verse reflejado en la otra parte, en la parte de las políticas públicas y ver cómo se están planeando, con base en qué índices, con base en qué propuestas.

TI: ¿Hay algún referente desde la perspectiva de género?

T: A nivel internacional ya hay varias asociaciones que trabajan para fortalecer el feminismo desde la discapacidad, incluso en México algunas asociaciones están empezando a voltear a ver estas interseccionalidades, hay asociaciones que ya lo están considerando.

a las mujeres con discapacidad se les educa desde muy pequeñas a que seguramente no se van a casar, no van a tener hijos, no son aptas para ser madres

Ante este panorama me decido a lanzar una pregunta que, en otro contexto, podría considerarse un poco mezquina. Con el tono adecuado logro ubicarla correctamente para que sea respondida y la respuesta de Transversal ayuda a desarrollar el tema plenamente y ayuda a llegar a una conclusión que al poco tiempo resulta evidente: hace falta feminismo en la cultura de la discapacidad.

TI: ¿Le ha quedado mal el feminismo a la discapacidad?

T: Yo creo que nos hemos quedado mal entre todos, es el resultado de la visión de manejarlo en esta pequeña esfera que en la que se está sin voltear a ver a otros.  El feminismo se ha buscado acercar, el problema es que no se concreta nada. Y siempre va a haber choques y tensiones, un ejemplo de esto son las nuevas propuestas de que el aborto se permita por malformaciones del feto. Esa es una zona de tensión entre discapacidad y feminismo, donde el feminismo a fin de garantizar un derecho que es inherente como sería el aborto, se está buscando limitar por estas causales y una de esas entra en tensión directamente con discapacidad, este ejercicio de entre los derechos reproductivos y sexuales de la mujer y los derechos de discapacidad.

Desde el feminismo también tenemos algunas deudas pendientes por las dos partes que se tienen que subsanar, pero por ejemplo las mujeres con discapacidad no han tenido y les falta mucha voz feminista. hace mucha falta voces de mujeres feministas con discapacidad y eso sería indispensable empezarlo a desarrollar, esas voces casi no las escuchamos.

TI: ¿Y cómo planean abordar este tema en Transversal?

T: El objeto de Transversal es muy amplio y difícil de concretar, es todo un reto, porque incluye cambiar desde esta nueva construcción social de la discapacidad, qué se entiende por esto y cómo afecta la forma en que lo entendemos para realizar esta interpretación social. Estamos interesadas en impartir cursos sobre esto, en transmitir el conocimiento que tenemos al respecto, nuestras experiencias a efecto de que sirvan para robustecer esta visión de derechos de la discapacidad y que impacte en otro tipo de áreas desde cuestión presupuestal hasta ejercicios cotidianos de eliminación de barreras para transitar por la ciudad, creemos que es una cuestión de empoderamiento.

TI: ¿Y qué pasa con las mujeres que no viven en una urbanización?

T: Entre más vamos complicando todas estas cuestiones sociales hay más interseccionalidades y entre mayores interseccionalidades mayor es la discriminación, por ejemplo una mujer con discapacidad indígena en la sierra de Oaxaca seguramente se enfrentará a otros problemas que no se enfrenta una mujer de la CDMX que vive cerca de la UNAM. Pero ese es justo uno de nuestros posicionamientos intrínsecos: creemos que la discapacidad va a variar en tiempos del entorno, del lugar, de las construcciones que en ese momento existan, de las barreras existentes; vemos la discapacidad en la barrera como un ejemplo de desigualdad.

Desde el feminismo también tenemos algunas deudas pendientes por las dos partes que se tienen que subsanar, pero por ejemplo las mujeres con discapacidad no han tenido y les falta mucha voz feminista

En efecto el tema se complica cada vez más, especialmente si se toma en cuenta que la labor del Estado no es precisamente cercana a esta perspectiva y mucho menos a las necesidades reales de sus ciudadanas. A esto se debe sumar que, como señala Transversal, “no existen datos estadísticos sobre mujeres con discapacidad y si no podemos analizar la problemática pues entonces es muy difícil encontrar respuestas y los mejores resultados, o sea, ni siquiera tenemos un estudio adecuado respecto de las necesidades de las mujeres con discapacidad, entonces podríamos empezar por ahí”.

Con respecto a este tema, México se comprometió a adoptar el set de preguntas de Washington para que comience a ser más fácil recabar los datos correspondientes para alimentar las bases de datos que otorguen un censo fiable sobre el número real de personas con discapacidad en el país y las diferentes necesidades que se tienen para así contribuir al desarrollo de políticas públicas más cercanas a lo que verdaderamente hace falta y no a lo que se hace producto de la intuición de legisladores y legisladoras.

La conversación con Transversal continúa entre datos y experiencias que en su corto camino han ido cosechando, resaltando en cada frase que su objetivo es contribuir a la transformación de la interpretación social de lo que se entiende por discapacidad. Es decir, buscan que se transite de un modelo médico-asistencialista a un modelo social de derechos humanos, en el que la persona con discapacidad asuma la condición que siempre ha debido tener: la de un sujeto de derechos.

Este cambio de modelo no busca reemplazar al ámbito médico, pues no se niega su importancia en el desarrollo y rehabilitación de una persona con discapacidad, lo que se busca es que se entienda que la discapacidad necesita una visión integral porque, como bien explica Alejandra, así se obtiene un cumplimiento de derechos por parte del Estado:  el panorama de las personas con discapacidad y las asociaciones todavía se encuentra sustentado en un enfoque médico, siguen fortaleciendo esta idea de que la discapacidad va por tipo, que tenemos que estar separados atendiendo cada quien las propias barreras. Nuestra teoría es que al revés, está todo junto y todo inmerso, y si lo vemos en términos de las barreras y no por la construcción física, biológica, individual, es cuando puedes proponer esta igualdad de derechos.

Su labor no se antoja nada fácil, especialmente si se toma en cuenta que México es una nación en la que prevalece el machismo y en la que se tienen alarmantes datos de violencia en contra de las mujeres que tristemente se traducen en feminicidios. Ellas están conscientes que el futuro no se vislumbra especialmente amigable con su lucha, pero están dispuestas a enfrentar estas adversidades con el firme convencimiento de que en comunidad es más fácil.

TI: ¿Cuál es el legado que quiere dejar transversal?

T: Más que legado queremos encontrar esos apoyos que nos ayuden a comunicar esta visión que ya existe de la discapacidad, que es una desigualdad y para ello se requiere una igualdad de derechos. Nuestro objetivo actualmente es comunicar la manera en la que lo vemos, buscar aliados, buscar esas personas que estén interesadas en participaciones con nosotros y cualquier persona que desee platicar con nosotras, que se sienta vulnerado en alguna manera o que a veces sienta que es culpable (porque a veces el modelo médico te hace sentir culpable de tu situación), que se acerquen a nosotros, y que queremos construir esta situación de la discapacidad en comunidad, que salga desde la comunidad.

el panorama de las personas con discapacidad y las asociaciones todavía se encuentra sustentado en un enfoque médico, siguen fortaleciendo esta idea de que la discapacidad va por tipo

Al igual que la historia de Transversal, el tema de género y discapacidad es naciente. Muchas teóricas feministas están comenzando a nutrir la discusión con sus aportes y seguramente no falta mucho tiempo para conocer los resultados de sus aproximaciones. Lo único que puede asegurarse es que se trata del momento justo para comenzar a demandar un cumplimiento de derechos desde nuevos rumbos y con nuevos aliados.

Este nuevo enfoque permitirá además garantizar la presencia de las mujeres con discapacidad en su propia lucha, pues la construcción de una teoría incluye necesariamente el testimonio y las historias de quienes viven día a día diversas situaciones que las vulneran y ponen al límite su estancia en un lugar en el que se encuentran, en las que comparten con muchas personas que no logran comprenderlas y optan por ignorarlas. ¡Vaya que las mujeres mexicanas tienen mucho que contar con su propia voz!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.