Resiliencia, una característica sobre la que debemos trabajar

¿Te has preguntado cómo afrontar los cambios en la dinámica familiar cuando un hijo vive con una discapacidad? o quizá en estos momentos de adversidad a causa de fenómenos naturales — y de otros provocados por el hombre– ¿cómo voy a hacerle para reconstruir mi vida? Es posible que inmediatamente no tengas una respuesta y que las que circulan a tu alrededor no sean del todo satisfactorias, lo único cierto es que tienes que salir adelante como sea.

Existe una cualidad del ser humano, que no es de nacimiento pero sí puede cultivarse, que permite hacer frente a noticias sorpresivas o aquellas relacionadas con sucesos que no se pueden predecir, aunque se puedan anticipar. A esa cualidad se le llama resiliencia y en esta ocasión queremos hablarte de ella para que tomes el control de tu vida y ayudarte a dejar de ver tragedia en lo que más bien es una oportunidad para transformar tu existencia.

¿Qué es la resiliencia?

La definición de resiliencia que ofrece la Real Academia Española (RAE) es la capacidad humana para asumir situaciones límite y reponerse a ellas, aunque expertos en psicología añaden que se trata también de obtener un aprendizaje al respecto, es decir, transformar una experiencia dolorosa en una manera nueva de ver la vida.

No debe malinterpretarse tener un comportamiento resiliente con no sentir dolor alguno o ser indolente ante esas situaciones límite. Una persona que desarrolla la resiliencia experimenta dolor como cualquier otra, pero busca apoyos y actividades que le ayuden a continuar con su vida de una forma convencional. Para que quede un poco más clara la manera en la que puedes desarrollar la resiliencia en tu vida, por ejemplo cómo superar los recientes sismos ocurridos en México, te presentamos algunas características de la resiliencia y algunos hábitos para trabajarla.

Características de la resiliencia

La resiliencia se caracteriza por ser una labor personal, es decir, debe trabajarse de manera individual para poder salir adelante. En este panorama el autoconocimiento es fundamental, pues solamente teniendo presentes nuestras fortalezas y nuestras debilidades podremos saber cómo manejar los diversos detonantes que generan las emociones, es decir, no basta con saber que algo nos produce miedo, también es necesario saber qué acciones tomar ante esta emoción y poder superarla.

Plantearse metas es bueno, siempre y cuando éstas sean realistas. Esto no quiere decir que no tengamos objetivos grandes y pensemos que no los podemos alcanzar, por el contrario, seguro que llegaremos a ellos pero antes debemos pasar una serie de momentos que nos producirán toda clase de sensaciones. Los expertos aseguran que lo mejor es plantearse pequeñas metas al día que contribuyan a esa meta enorme, por ejemplo: si quieres poseer una compañía internacional en unos cuantos años y así obtener independencia financiera, la primera meta pequeña a alcanzar sería aprender otros idiomas para poder negociar, o conocer los modelos de negocio más exitosos y elegir uno, o conocer en profundidad el mercado en el que planeas trabajar, etc.

Algunos hábitos que te pueden ayudar a trabajar en tu resiliencia son:

  • Buscar redes de apoyo, pues aunque se trate de un trabajo individual, es importante sentirte querido y que alguien entiende tus emociones, así como tener clara la existencia de alguien que está dispuesto a escucharte.
  • Entender el cambio como algo natural, es decir, que el mundo y mucho menos tú mismo son los mismos todo el tiempo. La vida cambia y eso es inevitable.
  • No pretender que tenemos el control de todo, de lo único que somos responsables es de nosotros mismos. Piensa que algunas situaciones tienen solución y dependen de ti, pero en la mayoría de los casos no es así por lo que no debes concentrarte en arreglar lo que no te toca o lo que no tiene arreglo.
  • Consulta libros o recursos web confiables para salir adelante, muchos expertos y expertas comparten su conocimiento para ayudarte a afrontar las adversidades. Encuentra el que se ajuste a tu forma de pensar.

Te puede interesar: Los padres de hijos con discapacidad deben vivir acompañados y en colaboración


Recuerda que lo más importante es tener fuerza de voluntad para poder enfrentar el cambio y querer adoptar una nueva forma de vida. Aliméntate bien también y trabaja en la empatía, es decir, en esa cualidad que nos recuerda que no estamos solos en el mundo y que cualquiera está expuesto a los riesgos de este mundo nuestro. Por último no te olvides de agradecer, desde las pequeñas cosas hasta la existencia de personas que hacen mejor tu día a día.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.